Una reflexión sobre no saber qué sigue y estar entre capítulos

¿Y si no tienes que saber qué sigue?

Creo que una de las preguntas que más nos hacemos conforme vamos creciendo es ¿y ahora qué sigue? De niños parece que todo tiene un orden muy claro: la escuela, la universidad, conseguir un trabajo, independizarse, encontrar pareja, casarte… como si la vida fuera una lista de pasos que simplemente tenemos que ir tachando conforme avanzamos. Pero ¿qué pasa cuando llegas a uno de esos momentos y no sabes cuál es el siguiente?

Creo que ahí es cuando empezamos a sentir que estamos atrasados. Vemos a nuestros amigos conseguir trabajos, mudarse, viajar, enamorarse, empezar proyectos o alcanzar cosas que nosotros también queremos y es muy fácil comenzar a preguntarnos qué estamos haciendo nosotros. Como si todos hubieran recibido un manual que a nosotros se nos olvidó pedir.

Pero últimamente he pensado que quizá no tener claro qué sigue no significa que estés perdida. Quizá simplemente estás descubriendo qué quieres.

Yo misma he cambiado de opinión sobre muchas cosas. He querido vidas diferentes, he tenido sueños diferentes y he imaginado futuros que hoy ya no necesariamente quiero. Y antes podía pensar que eso significaba que estaba confundida, que no tenía suficiente claridad o que quizá estaba tomando demasiado tiempo en decidir.

Ahora creo que también significa crecer.

Una reflexión sobre cambiar de opinión y crecer

Sería muy extraño tener exactamente los mismos sueños a los 24 años que cuando tenías 18. Cambiamos de amigos, de trabajos, de ciudades, de intereses, de prioridades y hasta de la idea que tenemos sobre nosotros mismos. Entonces, ¿por qué esperamos que nuestro futuro permanezca intacto mientras nosotros cambiamos todo el tiempo?

Tal vez no necesitamos tener un plan para los próximos cinco años. Tal vez por ahora basta con saber cuál es el siguiente paso. Mandar ese correo, empezar ese proyecto, ahorrar para ese viaje, volver a hacer algo que nos gusta o simplemente darnos tiempo para descubrir qué queremos.

Porque quizá la vida no se trata de llegar a un punto en el que finalmente podamos decir “ya sé exactamente qué estoy haciendo”. Tal vez se trata de aprender a sentirnos tranquilos incluso cuando todavía no lo sabemos.

Y creo que eso es algo que estoy aprendiendo.

Un momento sobre avanzar sin tener todas las respuestas

No tengo que tener todas las respuestas ahora. No tengo que saber exactamente dónde voy a estar en unos años ni tener perfectamente definido quién quiero ser. Puedo cambiar de opinión, tomar un camino y después descubrir que quiero tomar otro. Puedo avanzar sin saber exactamente hacia dónde voy.

Así que si tú también estás en una etapa en la que no sabes qué sigue, quizá no estás atrasada.

Quizá simplemente estás entre capítulos.

Y está bien.

No tienes que tener la siguiente página escrita para poder empezar a leerla. 🤍

Nos estamos leyendo. 😊

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.