Un retrato que refleja estilo propio y seguridad personal

¿Por qué es esencial cuidar nuestra esencia en estos tiempos?

A lo largo de nuestra historia como seres humanos, hemos tenido constantes evoluciones donde nuestro potencial se ve expuesto en el inevitable cambio.
Una de estas ha sido el acceso fácil a las tendencias. Antes, nuestros padres solo las veían en televisión, algo mucho más inalcanzable en una época sin acceso ilimitado a la vida de sus celebridades favoritas.

Un retrato que refleja estilo propio y seguridad personal

Ahora que esa barrera de la privacidad se ha vuelto nula con el cambio de la
televisión a los smartphones como fuentes de información, los estilos también
se vuelven más virales, llegan a más personas y se vuelven aún más
aspiracionales que hace dos décadas.

En ese punto aspiracional actual es de donde me gustaría enfocar este blog, pues una de las observaciones que más he tenido en este año ha sido esa necesidad de copiar todo lo que vemos en nuestros pequeños televisores. Ha habido un cambio en cómo nos manejamos con las tendencias y celebridades que consumimos y como dejamos (me incluyo) en que nos molden a base de esa nueva ola de pertenencia por medio de lo visual que tenemos.

Ya hemos mencionado que no somos partidarios de las tendencias en masa y como cada día va saliendo una nueva frase, estilo de cabello o deporte que te haga estar actualizada. Sin embargo, no solo nos vamos por esa parte. Considero que actualmente hemos ido perdiendo esa esencia que nos moldea a lo largo de nuestras vidas, ya sea o por nuestras experiencias y preferencias o por el significado con la que usamos tales objetos y herramientas en nuestra vida.

Desde que nos hicimos la idea de que las redes sociales eran una forma de pertenencia para la sociedad, hemos decidido en tener un feed como tal persona, hacerse el cabello como tal persona, comprar los zapatos de tal persona.
Siempre ha existido la inspiración y hoy en día somos más conscientes de eso, pero entra la duda de si realmente lo hacemos para ampliar nuestro estilo o usarlo como conocimiento para nuestras vidas, o solo es porque los demás lo usan.

La protección de la esencia comienza y se forma con uno mismo como protagonista, está bien reconocer que una compra no es para ti, y está bien basarse en las comodidades de uno mismo. En no ir contracorriente con lo que eres y quieres ser, y también es cuidar tu bienestar con la persona que más te conoce, tú. Es parte del proceso no querer seguir la corriente, si no en irla haciendo poco a poco por tu cuenta.

Si esta reflexión te gustó, sigue leyendo más en el blog de La Casa Gallery.

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