No me gustan los cambios
Este mes he pasado por una cantidad inimaginable de cambios que, si me agarras en un momento emocional, te diría que estoy cansada.
Sé que llevo varios blogs hablando sobre cómo a veces es bueno dar unos pasos atrás para agarrar vuelo y después crecer, pero si te soy honesta… siento que me estoy abrumando. Tanto, que todavía no termino de desempacar mis cosas, estoy metida en mil cosas por hacer y no he logrado ir ni una sola vez al gym (aunque lo siga pagando y mi mamá se ría de mí).
También sé que tengo que ser un poquito más amable conmigo misma y con mi cabeza, que mi psicologa ya esta evaluando para ver si tengo TDAH, pero a veces no puedo evitar sentir que quiero hacerlo todo de una vez. Quisiera tenerlo todo resuelto, sentir que voy al día con mi vida y, por fin, poder descansar.
Pero con tantas cosas pasando, no veo el día en que eso suceda porque cada vez que siento un poquito de paz, algo en mi vida cambia otra vez.

En fin, estos meses han sido de los más raros. Y aunque sé que no todo tiene que resolverse hoy, a veces me cuesta recordármelo. Supongo que también se trata de aprender a tener paciencia, respirar y mirar con un poquito más de perspectiva hacia dónde queremos llegar, incluso cuando sentimos que estamos dando vueltas en el mismo lugar.
Quizá hoy no tengo una gran reflexión ni una lección que compartirles. Hoy simplemente estoy cansada, abrumada y tratando de encontrarle el ritmo a una vida que parece no quedarse quieta.
Y creo que también está bien decirlo.
Perdón por que este sea un blog cortito, pero hoy sentirme abrumada pudo más que yo. :(
Nos estamos leyendo. Un abrazo. 🤍